jueves, febrero 09, 2006

El Azar sigue inescrutables caminos


Buscaba razones que ofrecerle a Eva en contra del propranolol, cuando di con esta web: http://www.pangea.org/~jaumear/phk4.htm, que me pareció bastante curiosa.

El difunto escritor Philip K. Dick comentaba que había encontrado un pasaje, de no sé qué Biblia, donde se explicaba como sería el Paraíso: En ese imaginario lugar, el recuerdo de las cosas perdidas no turbaría nuestros corazones, no nos haría daño.

El texto decía “nos será dado el olvido”, por lo que el sufrimiento por la pérdida será borrado de nuestro interior como si jamás hubiera existido.

Me ha parecido muy interesante, así que rápidamente me he puesto a buscar información sobre ese escritor. Pues resulta que el tal Philip K. Dick escribió Blade Runner, la famosa película de Ridley Scout sobre los replicantes… Sin embargo, las casualidades van mucho más allá de esa pueril coincidencia. Y es que Dick creía firmemente en la existencia de universos paralelos, como queda reflejado en muchos de sus escritos. Para más colofón, era esquizofrénico y, además, tuvo una tentativa de suicidio… También había drogas de por medio.

No podía dejar de pensar en Miguel. ¡Y había quedado con él esa misma tarde, en el Parque del Mar!

Resumiendo, tengo un amigo con acusadas tendencias suicidas, que cree que mediante la muerte va a saltar a un “mundo feliz”. También tengo una amiga, traumatizada por un accidente, dispuesta a tomar propranolol para enterrar sus malos recuerdos.

Y todo colapsa en el Parque del Mar.

Pues bien, hablé con Eva, y su disposición a tomar el medicamento había desaparecido al enterarse que estaba contraindicado en pacientes asmáticos. No es que fuese asmática, pero había sufrido varios episodios y existían antecedentes en su familia. Así de claro quedó la cosa.

Miguel no apareció. Y yo, como un estúpido, perdido en medio del parque sin saber adónde dirigirme…

Y es que el Azar sigue inescrutables caminos.